Individualismo y universidad
Uno de los conceptos que aparece en los textos a debatir de cara a la mesa redonda sobre Inclusión y cohesión social que tendrá lugar durante el próximo II Encuentro internacional de rectores es el de individualismo. Albor Cantard, de la Universidad Nacional del Litoral, habla de las “transformaciones que remiten a plantearse de manera inédita la cuestión de enfrentar la vulnerabilidad después de las protecciones, en ‘una sociedad que se vuelve cada vez más una sociedad de individuos’ (Castells, 1997)”. Según Cantard, “la participación en colectivos en el modelo industrial aseguraba la identidad social de los individuos y lo que Castel denomina la protección cercana.
Stolen peace de DrGonzoisnotaphotographer en Flickr bajo CC.
El individualismo moderno, sin embargo, desafía todas las formas colectivas de encuadramiento y el modo de articulación del individuo y colectivo, que sin sacralizar, conservó el “compromiso social” hasta principios de la década de 1970. Hoy asistimos al desarrollo de nuevos procesos de individualización, con efectos contrastantes: por un lado el individualismo positivo (autonomía, libertad, calidad de vida, felicidad) por el otro, el desarrollo de un individualismo de masas socavado por la inseguridad y la falta de protecciones”.
Este individualismo tiene diversos efectos en la sociedad. En las empresas, según el profesor de la Universidad de Navarra Luis Arturo Rábade, la gestión de equipos está cambiando, pero “resulta complicado porque nuestra cultura enfatiza el individualismo y las empresas funcionan todavía en clave de individuo“. “Las empresas contratan a individuos, despiden a individuos y premian a individuos, en vez de contratar a equipos, despedir a equipos y premiar a equipos”, asegura.
¿Pero qué pasa en las universidades? ¿Cómo afecta el individualismo a la educación superior? Manuel Pérez Rocha, primer rector de la Universidad de la Ciudad de México (UCM), considera que resulta fundamental quitarle a la educación esa “valorización” basada únicamente en los intereses mercantiles, como se plantea en los organismos internacionales y argumenta que “el individualismo prevalece sobre el bien común, y la norma de vida de los estudiantes es obtener el beneficio inmediato, personal, de un título que lo ayude a ser productivo sólo para sí mismo ¿Y los valores sociales?”.
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