Cinco retos de la educación superior revisados
Hace exactamente 10 años, Antonio Alanís Huerta, Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Caen, Francia y Coordinador General de la Comisión Estatal para la Planeación de la Educación Superior en Michoacán (COEPES) de México, publicó un artículo titulado “Cinco Retos de la Educación Superior” (Contexto educativo: revista digital de investigación y nuevas tecnologías, Nº. 3, 2000). Los desafíos que planteaba en aquel momento eran los siguientes:

Go Ahead, de Pink Sherbet Photography, bajo licencia CC en Flickr
1. El desarrollo de la ciencia y la tecnología
Que incluye contar con investigadores consolidados; generar más inversiones en investigación científica y en desarrollo tecnológico, tanto en ciencia básica como aplicada; y, sobre todo, “separar el desarrollo científico y tecnológico del conflicto social y político”.
2. La formación profesional frente a la oferta del empleo
“El mercado del empleo es dinámico por excelencia; es aquí donde impactan en primer término las innovaciones tecnológicas y las políticas de desarrollo productivo.[…] El reto de las instituciones de educación superior, consiste en idear estrategias para que los profesores, responsables de la formación profesional, dominen el contenido vigente de su disciplina y los métodos y las técnicas más actuales para su aplicación práctica”. Y sugiere como opción “la capacitación de los profesores en las empresas, a través de convenios bilaterales”.
3. La competencia profesional y la recertificación
“Si atendemos a uno de los principios básicos de la educación permanente que postula que la educación del hombre no termina cuando culmina una carrera; que el hombre es inacabado y que es susceptible de una constante actualización; entonces, la formación profesional que recibe el sujeto en la universidad o en los institutos corresponde, en el mejor de los casos, al conocimiento vigente en el momento de concluir los estudios”, dice Alanís Huerta. De ahí que haga énfasis en la necesidad de “recertificación periódica de los profesionales con licencia para ejercer una profesión”, una tarea que incumbe a las universidades.
4. La calidad de la formación profesional y la actualización del contenido
El reto de las instituciones de educación superior consiste en seleccionar adecuadamente a su personal docente; reformular los contenidos teóricos y metodológicos de las carreras profesionales; establecer y operar programas de actualización profesional para sus profesores.
5. La formación para la convivencia laboral y la participación ciudadana
“La tolerancia es el primer paso para el establecimiento del diálogo; el diálogo es el antecedente del consenso; y el consenso es necesario para el establecimiento de compromisos y de tareas orientadas al bien común”. Y añade “En síntesis, un reto importante del sistema educativo en general y de la educación superior en particular, es propiciar los espacios de discusión e inducir los temas de la democracia, con sus virtudes y defectos, para aprender a convivir de manera civilizada con quienes no piensan como nosotros”.
La pregunta que nos planteamos es si, transcurrida una década, siguen aún vigentes estos retos. ¿Son válidos para toda Iberoamérica? ¿Añadirías o suprimirías alguno?
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Twittentrevista con @Yoriento: “Emprender es crear tu propio mundo, experimentar a la vez que se estudia”
Alfonso Alcántara es coach y consultor en empleo 2.0, empresas 2.0., desarrollo profesional, redes sociales y productividad de personas y organizaciones, y autor del blog Yoriento.com. Además de uno de los usuarios de Twitter en España más populares y activos (@yoriento). En una twittentrevista que tuvo lugar ayer día 11 de mayo, mantuvimos con él una interesante (y participativa) conversación sobre universidad, empresa, empleo, formación, redes sociales… Si te la perdiste, puedes leerla íntegra aquí.
@universiag10: ¿Qué necesita una universidad para poder autodenominarse “universidad 2.0.”?
@yoriento: Que sus integrantes estén en permanente conversación. Una universidad 2.0 son personas, no departamentos
@universiag10: Monserrat Casas, de la UIB, asegura que un papel clave de las universidades es aportar “capital humano” a la sociedad. Y pregunta @patrisign: ¿qué materias deberían impartir las universidades para mejorar la posterior integración de alumnos en empresa?
@yoriento: ¡No más asignaturas! Los universitarios tienen que experimentar más y desarrollar iniciativas, no recibir más contenidos.

Imagen del Twitter de @Yoriento en un momento de la entrevista
@universiag10: De @davidrjordan: ¿Deberían las universidades incorporar contenidos dirigidos a promover el emprendimiento?
@yoriento: No se trata de formar en emprendimiento, sino de crear condiciones para que TODOS los universitarios desarrollen proyectos.
@universiag10: @davidrjordan: ¿alguna idea para conocer las competencias profesionales demandadas a nivel general?
@yoriento: La mejor forma de inserción laboral son las prácticas en empresa, no el desarrollo en laboratorio de competencias
@universiag10: Dice @editora: ¿cómo ves el futuro de las carreras de humanidades, que parecen tan poco prácticas para las empresas?
@yoriento: No entiendo la distinción humanidades-tecnicas, y más en un mundo 2.0 donde comunicarse y vender es tan importante como saber. Lo que no es admisible es que un universitario no sepa manejar un excel o interpretar un gráfico porque “es de letras”.
@universiag10: Plantea @anandadecarlos: ¿eres partidario de que la Uni adapte sus planes de estudio a las necesidades del mercado laboral?
@yoriento: No es que los planes de estudio deban adaptarse al mercado, es que la sociedad debería marcar esos planes, no al revés. Muchos profesores universitarios sólo han trabajado en la Universidad. ¿Qué perspectiva van a tener sobre el empleo?
@universiag10: Entonces, ¿qué debe hacer la universidad para no perder conexión con la sociedad
@yoriento: Los profes universitarios tienen que salir de sus despachos y contactar con las empresas y los ciudadanos. La universidad debe dejar de ser endogámica para que profesionales de muchos sectores puedan aportar. Entiendo que deben coexisitir 3 tipos de profes: facilitadores, investigadores y profesionales ¡expertos en algo!
@universiag10: @Yoriento ¿Pueden ayudar al contacto profesores-estudiantes-empresas las redes sociales?
@yoriento: Las redes sociales no es q ayuden, es que ya son el contexto donde se produce el intercambio de conocimiento y el networking. Las redes sociales ponen en evidencia al sistema educativo: ¿para qué tengo q ir “a clase” si las ideas están everywhere?
@universiag10: ¿Y es cierto? ¿Hay ideas y conocimiento everywhere?
@yoriento: Un experto, o una persona apasionada por una materia, puede crear un centro de conocimiento alrededor de su blog. Las ideas están en las redes porque ahí están las personas. Las universidades no son conversaciones, son órganos de control.
@universiag10: Para @Yoriento de @inesgopla: ¿se plantean las unis incorporar en sus proyectos educativos redes sociales u otros medios sociales?
@yoriento: Lo 2.0, también en las universidades, no son herramientas, son valores, es conversación. No se crea montando wikis.
@universiag10: A nuestros seguidores les preocupa el #empleo…
@yoriento: Si te preocupa el #empleo, deberías preguntarte para q estás estudiando en la universidad y qué haces mientras estudias. Muchos universitarios ya saben que sus carreras no les llevan al empleo pero estudiar es más facil que emprender.
@universiag10: @smalonso pregunta a @Yoriento: visto el número de licenciados parados, ¿no será que la universidad crea falsas ilusiones sobre inserción laboral?
@yoriento: Pregúntate dónde y de qué están trabajando los licenciados que te precedieron. Ese es el mejor auto-coaching
@universiag10: ¿Y qué hace falta para emprender?
@yoriento: Emprender es crear tu propio mundo, pensar en rentabilizar lo que ya haces bien, experimentar a la vez que se estudia.
@universiag10: Interesante…
@yoriento: Hazte licenciado, busca trabajo, pero emprender es compatible, una forma de diversificar el riesgo profesional. Si yo empezara de cero en la universidad, vería a algunos compis como posibles socios, y las practicas como pre-emprendimientos.
@universiag10: @artificialideas opina que La universidad se ha convertido en un negocio. Y pregunta a @Yoriento ¿Dónde está la parte educativa?
@yoriento: ¿Por qué negocio y educación deben ser antagonistas? Lo que se debe exigir es ética y calidad, respectivamente. Quiero contar con un profe demandado por las empresas, y no con una persona preocupado por su carrera académica
@universiag10: Para concluir, le pedimos a @Yoriento una síntesis sobre su visión del futuro de la universidad en 140 caracteres. #UG10
@yoriento: Las universidades serán centros certificadores y evaluadores de calidad, pero el conocimiento ya no les pertenece
(La entrevista generó un sugerente debate paralelo entre algunos de los usuarios de Twitter que la seguían, como @editora, @Millanettic… Se puede consultar toda la conversación con el hashtag #UG10)
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La universidad como vivero de empresas

Foxglove Seedlings, de Ray_chel, en Flickr bajo CC.
“La Universidad, el tejido empresarial y el mercado conforman la denominada cadena de la innovación. En ella, la Universidad actúa como generadora de ciencia que produce resultados de la investigación, encaminados a producir nuevas innovaciones científicas, o bien a ser transferidas al tejido productivo para convertirse en tecnología.”, explica Adelaida de la Calle en el texto que abre el debate sobre “Innovación y Transferencia de conocimiento” de cara al próximo II Encuentro internacional de Rectores.
La absorción del conocimiento o know-how universitario por parte de las empresas puede realizarse mediante proyectos de colaboración o acuerdos conjuntos para desarrollar los nuevos productos o servicios, mediante licenciamiento de patentes, o creando nuevas spin-off o empresas de base tecnológica (EBT), es decir, empresas que surgen de la iniciativa de algún miembro de la comunidad universitaria, partiendo de trabajos de sus investigadores. “Este tipo de empresas de origen universitario poseen gran interés debido a que en la mayoría de los casos guardan una estrecha relación con la Universidad/Institución que facilita la transferencia del conocimiento”, destaca Adelaida de la Calle.
El ejemplo internacional más representativo es Sillicon Valley, cuna de algunas de los hallazgos más importantes en el campo de la informática y los semiconductores, que nació gracias a la acción conjunta de las universidades estadounidenses de Stanford y Berkley. Sin olvidar a la potente compañía Google, una spin-off también de la Universidad de Stanford.
En Iberoamérica hay diversos organismos que fomentan la creación de spin-off: la Organización de Estados Americanos (OEA), con el programa MERCOCYT, y el Programa Iberoeka, una iniciativa se incluye dentro del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el desarrollo (CYTED) y en la que participan 19 países de América Latina, Portugal y España.
¿Crees que en la universidad existe espíritu emprendedor? ¿Conoces ejemplos de spin-off que quieras compartir?
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Individualismo y universidad
Uno de los conceptos que aparece en los textos a debatir de cara a la mesa redonda sobre Inclusión y cohesión social que tendrá lugar durante el próximo II Encuentro internacional de rectores es el de individualismo. Albor Cantard, de la Universidad Nacional del Litoral, habla de las “transformaciones que remiten a plantearse de manera inédita la cuestión de enfrentar la vulnerabilidad después de las protecciones, en ‘una sociedad que se vuelve cada vez más una sociedad de individuos’ (Castells, 1997)”. Según Cantard, “la participación en colectivos en el modelo industrial aseguraba la identidad social de los individuos y lo que Castel denomina la protección cercana.
Stolen peace de DrGonzoisnotaphotographer en Flickr bajo CC.
El individualismo moderno, sin embargo, desafía todas las formas colectivas de encuadramiento y el modo de articulación del individuo y colectivo, que sin sacralizar, conservó el “compromiso social” hasta principios de la década de 1970. Hoy asistimos al desarrollo de nuevos procesos de individualización, con efectos contrastantes: por un lado el individualismo positivo (autonomía, libertad, calidad de vida, felicidad) por el otro, el desarrollo de un individualismo de masas socavado por la inseguridad y la falta de protecciones”.
Este individualismo tiene diversos efectos en la sociedad. En las empresas, según el profesor de la Universidad de Navarra Luis Arturo Rábade, la gestión de equipos está cambiando, pero “resulta complicado porque nuestra cultura enfatiza el individualismo y las empresas funcionan todavía en clave de individuo“. “Las empresas contratan a individuos, despiden a individuos y premian a individuos, en vez de contratar a equipos, despedir a equipos y premiar a equipos”, asegura.
¿Pero qué pasa en las universidades? ¿Cómo afecta el individualismo a la educación superior? Manuel Pérez Rocha, primer rector de la Universidad de la Ciudad de México (UCM), considera que resulta fundamental quitarle a la educación esa “valorización” basada únicamente en los intereses mercantiles, como se plantea en los organismos internacionales y argumenta que “el individualismo prevalece sobre el bien común, y la norma de vida de los estudiantes es obtener el beneficio inmediato, personal, de un título que lo ayude a ser productivo sólo para sí mismo ¿Y los valores sociales?”.
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Innovación y “saber-hacer” (know-how) en la Universidad

“genius?” de mickiky bajo CC en Flickr
“Con algunas notables excepciones (Red OTRI española, cursos de la OEI, encuentros universitarios nacionales, Red Vitec de Argentina…), los espacios existentes en Iberoamérica para el intercambio de experiencias y para la formación específica en temas relacionados con la gestión de la relación Universidad-Empresa han sido escasos y dispersos, por lo que es necesario potenciarlos.”, reflexiona Adelaida de la Calle, rectora de la Universidad de Málaga (España), en el texto que abre el debate sobre “Innovación y transferencia de conocimiento” de cara al próximo II Encuentro Internacional de Rectores.
Para contrarrestar estas deficiencias, la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID), ha puesto en marcha la creación de una Red Iberoamericana para la formación de Gestores de las Relaciones Universidad-Entorno Socioeconómico (Red IBER-RUES) que persigue contribuir a la profesionalización de las actividades que definen las relaciones Universidad-Empresa, a través de programas de formación y de intercambio de experiencias, y convertirse en un espacio de reflexión orientado al análisis y la adecuación de las estrategias y modelos de vinculación más acordes con las características del contexto iberoamericano en general, y de cada país o región en particular.
“Se necesitan indicadores de interacción entre la academia y la industria, de forma que se determine qué parte del “saber hacer” (know-how) de las universidades da lugar a conocimientos no comercializados hasta el momento y qué parte de ese “saber hacer” puede dar lugar a una innovación, cuánto desarrollo empresarial es apoyado por la investigación universitaria, y lo más importante, cuál es la capacidad de las empresas para absorber mano de obra cualificada procedente de las universidades”, reflexiona Adelaida de la Calle.
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